Estás, solo estás, 
y eso es gigante.
Tu abrazo,
tu beso,
tu apoyo,
tu voz,
esos ojos tranparentes,
esa nobleza,
ese amor incondicional hacia mí.
Eso no tiene precio, compañero de vida.
Mor, I love you.
Fuiste, eres con quien
quiero pasar el resto de mis días.
Yo soy completa, o lo intento,
pero tú llenas uno de los pétalos
de mi margarita.


A mor. 
Siempre tuya,
Zulúe

Deja un comentario