Hace no mucho le dije a mi psicóloga que quería preguntarle a mi madre qué pasó el fin de semana que me ingresaron, visto desde fuera porque yo recuerdo lo que yo veía. Pero lo que yo veía no era la realidad. Entre otras alucinaciones pensé que estaba en la edad media y que me estaban exorcizando y yo veía a familia y amigos allí, gritándole al exorcista que no iba a funcionar. Como os digo entre otras muchas cosas que vi en mi cabeza, no reales.
Mi psicóloga me dijo que sin duda mi madre tenía que contármelo porque allí donde hay lagunas en tu mente, tú rellenas con cosas que puede que sean peores que la realidad.
Y hace cuestión de una semana, le pedí a mi madre que me lo contara. La verdad es que me impactó, no pensaba que hubiera sido para tanto. A diferencia de lo que me dijo la psicóloga que no podría ser peor de lo que yo pensaba, pues sí, era peor.
Creo que para mi madre no fue fácil contármelo, incluso hubo un momento que se echó a llorar. Tampoco fue fácil para mi escucharlo.
Pero hay algo de lo que me contó mi madre que me conmovió y me gustó. Me contó, que en medio de toda esa vorágine de alucinaciones, cuando tenía un poco de cordura yo le decía «mamá, vamos a salir de esta». Me parece algo tan grande que en medio de esa situación yo tuviera el coraje de decir «de esta salimos». Soy una persona muy luchadora, he tenido que luchar mucho en mi vida debido al Trastorno Bipolar, y eso me hace hasta en los peores momentos de mi vida, como el que he pasado recientemente, saber que me pondré buena. Pienso que es magnífico.
“Vamos a salir de esta”.
Eso es lo que te diferencia de muchas personas. Tu fuerza, tu lucha, tu entrega y tu dulzura. El apoyo y la paciencia incondicional de nuestro querido David junto a todo lo demás, hacen que cada día te sientas más tu misma.
Fuerza mi niña.
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Muchísimas gracias suegro. Qué palabras más bonitas. Vuestro apoyo también es fundamental. Gracias por estar ahí siempre. Os quiero ❤
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