Como el agua que va
a la merced del viento, 
como el fuego que arde
y quema lo viejo y quema lo nuevo o... ¿nace?
Una flor florece, 
un niño respira, comienza a vivir.
Y tras mucho ruido, un pájaro canta.
Escucha al mundo, escúchate a ti, 
lo que resuena dentro de ti, 
lo que te bulle, lo que te nace, 
lo que te vibra, lo que te mueve,
lo que deseas, lo que anhelas, 
a quien admiras, a quien amas, 
lo que tú sientes, 
lo que late en tu corazón,
lo que te dice tu mente, 
lo que en conjunto quieren.
Sé fiel a ellos, sé fiel a ti,
quiérete, ámate, escúchate, siéntete, 
confía en ti, perdónate,
no te olvides de ti.
Ponte en valor a ti mismo, 
admira quien eres,
valora tu ser, 
respira belleza, inspira naturaleza,
expira amor. 
Canta y baila cuando fluyas, 
cuando vivas, cuando sientas felicidad.
Expresa lo bonito, compártelo y vívelo.
Ansía la libertad de tu alma,
ansía soltar el dolor,
ansía el perdón, el tuyo hacia a ti, 
ansía la paz.
Búscalo y consíguelo.
Camina andando, da pasos al caminar, 
mira el frente y traza un camino
y deja que la luz de tu corazón
lo ilumine al pasar.
Que esa misma luz te dé calor
y te acompañe en el viaje de la vida.
Sé feliz, lo que sea que signifique para ti.
Date amor y cuídate.
Date paz, da lo que necesites dar, 
quédate para ti y abraza a tu ser
a tu niña interior y dile
"tranquila, estoy a tu lado".
Camina.
3.02.2021 (2h de la madrugada)


Este poema, como la mayoría, los escribo para mí. Muchas veces, como ocurre en este caso, para darme ánimo y visualizar algo que quiero conseguir. Cuando lo escribí, ni tenía paz, ni me perdonaba, ni me escuchaba a mi misma, en fin… es un poema en el que «me ordenaba» a mí misma encontrar todo eso dentro y fuera de mí. Necesitaba recordármelo.
Aunque este poema me lo escribiera a mí misma, pienso que es muy válido para cualquiera que quiera encontrar esa paz que muchos no tienen. Hoy en día la vida nos insta a vivir deprisa y no pararnos a pensar qué es lo que realmente queremos y nos hace feliz. Vivimos en una vorágine de «corre, corre» , «hay que ir aquí», «hay que ir allí», «necesito tener cosas para ser feliz», «necesito dinero para ser feliz»… No os niego que el dinero hasta cierto punto es necesario. Hay que comer y la comida se compra con dinero. Pero, ¿y la felicidad? ¿La compráis con dinero?

Deja un comentario