He garabateado diarios desde que tengo uso de razón. No tengo ni un solo recuerdo de que en mi vida no existiera escribir.
A los 8 años escribí mi primer poema, tonto y sin sentido ahora para mí, pero fue el primero y le tengo un cariño especial.
Tras ese vinieron muchos más de los cuales alguno escribiré por aquí.
Igualmente me apasiona la fotografía y aquí también os mostraré esa parte de mí.
En esta primera entrada os escribiré un poema más o menos reciente, de principios de este 2021.
Allá va:
Como las notas de música que recorren este boli, fluyen las palabras de esta mente, antes clara, ahora errática y desordenada. Difusa porque mi futuro es iluso, se desliza entre mis dedos, se desdibuja en mi memoria. Memoria que viene de antaño, más antigua que yo misma. Esos miedo heredados, esos miedos ajenos a mis miedos, concebidos al nacer que se imponen a las dudas. ¿Dudas del futuro? ¿Es eso nuevo? ¿Acaso sabes qué vendrá? ¿No has aprendido lo inesperado de lo esperado? De lo que planeaste y nunca fue. En el tintero hay cosas, ¿por qué negarlo? Quisiste y no pudiste niña asustada. Tú ahí, bloqueada. Asustada y sin rumbo, asustada y sin deriva. ¿Cuánto quedó atrás? ¿Cuánto llegará de lo que quisiste y no pudiste? ¿Algo se hará realidad? ¿Aún puedes esperar? Mucho de lo que quedó atrás, ¿vendrá? Jamás lo sabrás. Ni lo que pudo ser y no fue, porque no fue. Mira hacia delante, quédate con lo que aprendiste. Y si aún no es divertido, píntalo bien bonito.
Zulúe, siempre a ti, escríbete a ti, cura tus miedos con el boli.
Me lo dediqué a mí misma porque lo necesitaba y porque si no te quieres tú primero, ¿quién lo va a hacer mejor que tú?
Un comentario en “Mi primera entrada”