Allí de donde me fui para no volver, cinco años después regresé. Pero tú no estabas allí. ¿Dónde estabas? Te busqué pero... no estabas. Entonces... te añoré y pensé en ti. En tu cara al verme llegar aquel día gris. Aquel día estaba perdida y tú viste en mis ojos algo que yo no. Gracias por confiar en mí, gracias por tu apoyo y gracias por mi vida. Allí comencé un camino que me llevó aquí, a esa mujer fuerte que intenta solo ser buena, ser alguien de quien te acuerdes. Ojalá me recuerdes, ojalá esboces una sonrisa al leer este poema porque me sale del corazón, del alma y de añoranza. Pero no quiero volver, no, quiero vivir, y vivo, siento, lloro, amo, odio y abro mi corazón a quien lo merezca.