Buenas noches, hace cuatro años que no te cuento nada. Pero de alguna manera, seguro me has acompañado en mi camino o al menos, algún día de estos cuatro años, te has acordado de mí. De esa chica que leías a veces, la que no publicaba con una periocidad como hoy en día acostumbran, por ejemplo, los programas de radio o podcasts. Pero, aquí estoy de nuevo, para seguir contándote historias de mi vida. Para seguir acompañándote mientras te aburres en el trabajo o en ese breve instante en el que lees mi historia en un momento tranquilo en tu estresada vida (tío Javi, relax en este ratito, te quiero) o en el momento que más te apetezcas y vuelvas a acordarte de mí porque te vine a la mente y piensas, ¿habrá escrito Zulúe algo nuevo? De repente te metes en mi blog y tachán, aquí estoy de nuevo. O tal vez en tu día te suscribiste y de repente descubres en tu bandeja de entrada, con sorpresa, que aquí estoy de nuevo. Y, con casuísticas como estas, podría escribir toda una entrada pero… vamos al turrón. ¿Por qué he vuelto a tu vida y he vuelto a traerte a la mía? Sencillo, la enfermedad. Esa de la que compartí experiencias contigo hace cuatro años en uno de los peores momentos de mi vida. Cuando te confié que había sido ingresada en un psiquiátrico y por lo que compartí mi experiencia contigo. Soy bipolar, lo sabes. Desde ahí partamos de nuevo esta aventura juntos que no te puedo prometer cuánto durará pero, lo que si puedo es prometerte que el día que termine, de alguna manera volveré a ti de nuevo y volveremos a encontrarnos, tú leyendo estas líneas y yo escribiéndotelas. ¡Vamos allá! Let´s dance! El camino, nuestro camino, empecemos a andarlo de nuevo juntos, el tuyo y el mío. ¿Me acompañas? Si sigues leyendo a estas alturas, ¡sé que sí!

3 comentarios en “¡Qué bueno volver a encontrarte!

Deja un comentario